El pie corresponde a un órgano extremadamente complejo: 26 huesos, todos ellos relacionados con otras tantas articulaciones de conformación anatómica muy complicadas, que le permiten realizar los más
amplios y complicados movimientos, adaptarse a toda clase de superficies y soportar la carga del peso
propio del cuerpo, agregado a la sobrecarga que significa la energía cinética de la marcha, carrera,
saltos y carga de pesos extra.
Una organización completa de elementos fibrosos, cápsulas articulares, ligamentos interarticulares
y bandas aponeuróticas contribuyen a sostener la arquitectura ósea. Un complicado sistema articular
mueve entre sí todas la piezas óseas y contribuye en forma principal a sostener estructuras del
esqueleto en su totalidad.
Un rico sistema nervioso le confiere a todos los tegumentos y partes blandas del pie, no sólo
sensibilidad, sino que además recibe en forma instantánea la información referente a la magnitud
de la carga soportada por el pie en general e independientemente de cada sector por separado de la
superficie plantar, la transmite a los centros motores corticales y medulares, generando reflejos
neuromusculares instantáneos que, a su vez, actuando sobre las acciones musculares periféricas
(columna, pelvis, extremidades), ayudan a mantener el equilibrio.
Carga del peso, impulsión de la marcha, corrección de los desniveles del piso, sensaciones táctiles,
de presiones, de desniveles, y todo ello en las más variadas circunstancias y, por toda la vida del
hombre, son algunas de las funciones del pie, y que lo hacen un órgano funcionalmente maravilloso.
Muchas enfermedades se manifiestan en una primera fase por alteraciones en los pies como la diabetes, la artritis o los problemas circulatorios. El podólogo debe estar preparado para sospechar estas enfermedades y remitir el paciente al especialista adecuado. El podólogo también debe detectar, y en algunos casos tratar, las malformaciones congénitas de los pies. Con el aumento de la práctica de deportes, muchos podólogos se han especializado en medicina deportiva, por ejemplo, adaptando plantillas y ortesis para corredores. La podología está en evolución continua. TRATAMIENTOS PODOLOGICOS
Es importante resaltar que la podología española se encuentra en el nivel más alto de la Comunidad Europea, por conocimientos y atribuciones, sobre los demás miembros, siendo solamente superada en el contexto mundial por los Podólogos Americanos (Podiatras).
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